Son los diferentes marcos en los que se desarrolla una escena terapéutica. Estos contextos influyen en la dinámica y el proceso del grupo.
Cada uno de estos contextos se entrelaza y dialoga con los otros, conformando así la compleja arquitectura de la escena psicodramática.
La comprensión profunda de estos niveles permite al equipo terapéutico intervenir con mayor precisión, ya que reconoce no solo el entramado social del que provienen las personas, sino también el microcosmos grupal y la riqueza simbólica que emerge en el espacio dramático.
Es fundamental, por tanto, mantener una actitud atenta y flexible, capaz de captar las resonancias entre lo vivido afuera, la dinámica colectiva y la creatividad del “como si”, para favorecer procesos genuinos de transformación y autodescubrimiento en cada participante.
¿Cuántos contextos distinguimos?
Respecto a los distintos contextos psicodramáticos que conforman una escena, se pueden distinguir tres principales:
Contexto social. Corresponde al ámbito externo al grupo; es lo que Moreno denomina la «realidad social». El material aportado por las personas que integran un grupo terapéutico proviene de este contexto. En este entorno, las personas viven y han desarrollado sus afecciones (Rojas Bermúdez, 1997).
Contexto grupal. Este contexto está conformado por las personas que integran el grupo terapéutico, incluyendo pacientes, terapeutas y/o alumnos. Cada grupo, con su idiosincrasia particular, genera un contexto con una dinámica, vínculos y procesos específicos. Dentro de este marco se perfilan los protagonistas o temas principales que irán guiando al grupo.
Contexto dramático. Este contexto es generado por el protagonista y está impregnado de significados y sugerencias que deben ser consideradas y tomadas en cuenta durante el proceso dramático. En este entorno, caracterizado por su naturaleza artificial y fantástica, los protagonistas desempeñan sus roles en un continuo «como si». Los auxiliares interpretan papeles específicos, interactuando de manera particular y permitiendo la creación y recreación de escenas (Rojas Bermúdez, 1997).


